Ex

-Ese ex que te destrozó va a aparecer en el momento exacto en que vos estás empezando a superarlo. El consejo: no te ilusiones, es un mecanismo (a veces conciente, a veces inconciente) para joderte la vida.

-Las charlas amables con ese ex que te destrozó siempre terminan en un revolcón que te devuelve de una patadita al estado lamentable de enamoramiento que desemboca, siempre, en el terreno del sufrimiento. El consejo: no te ilusiones, fue un polvito nomás.

Realidad

Si todo lo que vemos es alterado por nuestra percepción, ¿existe entonces la realidad? ¿Existe algo externo que esté más allá de nosotros? ¿Que no pueda ser modificado? ¿O todo es un conjunto de construcciones que vamos haciendo nosotros mismos? El destino puede ser transformado. ¿Existe el destino? ¿Hay algo dado a lo que nos adecuamos? Eso que vemos como externo a nosotros: ¿no es el resultado de la transformación que hizo otro?. Vamos por la vida construyendo ficciones. Siempre, todo, es ficción. Y si todo, siempre, es ficción, ¿por qué a veces es tan complicado ser consciente de eso? ¿Por qué resulta tan difícil modificarlo? Cambiar: siempre estamos a tiempo de. Deberíamos ser conscientes de eso, y dejarnos de joder con eso de la mala suerte, "las cosas se dieron asi", "no pude hacer nada". Siempre se puede hacer algo. Aunque sea, y aunque duela, alejarse.

Ser mujer

Tener ganas de llorar por algo que nunca viviste.

O, llorar por las dudas, por si te llega a suceder. Onda, just in case.

Tipo ensayo.

Before Sunset


Anoche lloré un montón. Lloré un monton apenas comenzó el fundido a negro que declaraba como finalizada "Before Sunset". La película es tan, pero tan romántica, que me puso muy triste.

Me dio la horrible sensación de que esas historias de amor no existen. Que esas historias de amor son utópicas, mentirosas y caprichosas. Que son "divinas". Y que en el mundo real las historias de amor son "terrenales". Entonces lloré. Lloré porque nadie me miró nunca como el personaje mira a Celine. Porque sentí que Celine es una mujer perfecta -aun con su neurosis- y que soy disto mucho de ser perfecta. Y tampoco sé si quiero ser perfecta, pero sí quiero que me miren con esos ojos enamorados.

Fui al baño, que es el lugar preferido de mi casa, y me senté en el borde de la bañadera, y lloré desconsoladamente unos minutos. Me lavé la cara y volví a la cama. Y ahí me di cuenta, que esa historia de amor es una ficción, y que yo tenía al lado una persona que me mira con sus ojos enamorados, y que me abraza cada vez que me ve. Entonces me pregunté, mientras volvía a llorar, por qué siempre necesito más, por qué nunca me parece suficiente, por qué quiero vivir en otro mundo, en otra realidad, cuando la mia esta perfecta. O no. Pero por lo menos me hace feliz.

Coincidence

Cualquier similitud con la realidad NO es pura coincidencia

Comparison

Pienso qué sucedería si conozco a un muchacho ridículamente romántico, que todo el tiempo esté haciéndome comparaciones. Que mis ojos parecen almendras, o que estar conmigo es vivir en primavera. Yo me pego un tiro. Pero ojo, puede que de ahí salga algo lindo. Se me ocurrió una escena:

Estábamos en la cama. Él me estaba acariciando el hombro hacía una película, por lo que yo sentía un leve ardor. Le corrí la mano al brazo, y empezó nuevamente con su acto de caricia corrosiva. De repente se sentó en la cama y me dijo: "¿Sabés una cosa?", hizo una pausa dramática, me sonrió, llevó su mano a mi rostro, y continuó: "Sos como un jazmín". Yo lo miré, suspiré, me senté en la cama, y le pregunté por qué. "Por qué qué" me dijo él. "Que por qué te parece que soy un jazmín". Y él, de nuevo sonriendo, de nuevo acariciando, contestó tranquilo, como si estuviera diciendo una obviedad: "Porque sos blanquita, suave, y siempre tenés rico olor". "¿Vos me estás cargando, no? ¿Vos realmente me mirás a mi y te imaginás un jazmín?" Él no respondió, supongo que estaba acostumbrado a que yo hiciera silencio ante cada una de esas estupideces que me decía. "No, posta te digo. Te juro que yo no entiendo como podés verme como un jazmín. O sea: ¿vos sos conciente de la pelotudez que acabás de decirme? Yo me banqué eso de que estar conmigo era como estar en primavera todo el tiempo, y me banqué que me dijeras que mis curvas son tan perfectas que parecen una autopista. Aunque ojo, lo de la autopista me pareció un poco desafortunado. ¿Pero un jazmín? ¿Estás seguro? ¿Una planta? Vos me estás diciendo que me ves como una planta. Podés agregar que me venden en las florerías por ramito, o que pasados algunos días el olor que largo es fétido. Podés decir eso, si querés, que también son características del jazmín. O no. ¿Sabés que podés decir que estaría re copado? Podés decir que los jazmines tienen cierta tendencia a atraer a cualquier tipo de bicho." Él sonrió. Evidentemente, no había entendido nada.

Optimista

¿Viste que hay gente que siempre mira el lado positivo de las cosas?

Bueno, a mi me parecen terribles pelotudos.

Horóscopo


Virgo: En el amor te verás deprimido y nostálgico, y sentirás que el tiempo pasado fue mejor. Aprovecha.


¿"Aprovecha"?
¿"Aprovecha" qué cosa?
¿"Aprovecha para suicidarte, que nadie te extrañará"?

¿Quién es el sádico que escribe estos horóscopos?

Generaciones

Hoy avistamos tres pares madre/ hija de lo mas interesantes:

1. En la calle. Madre treintañera, hija de dos añitos. Rubias. Monísimas. Vestían completamente de violeta. De pies a cabeza. Las dos.

2. En el colectivo. Madre pendevieja de una niña de doce. Maquilladas como cacatúas. La hija se iba pintando las uñas de un dorado loco, la madre dijo hasta el hartazgo "qué buen color, qué buen color". Repetían mucho: "¿a vos no te pasa?" y "ay, sí, tal cual".

3. En la panadería. Par de gordas desprejuiciadas. Ruludas. Morochas teñidas de rubias. Con raíces crecidas. Cargaban un bandejón donde colocaron tres docenas de facturas. Se peleaban mucho porque una quería llevar medialunas de grasa y la otra de manteca. Vestían elegantes bolsos color plateado.

¿Superficial? Na


"El amor es ciego las pelotas" me dijo mi amiga, nerviosa y casi gritando. Yo intenté decirle que no tenía razón, que el amor sí es ciego, que no entiende de distancias, mucho menos de raciocinios, pero no pude. Apenas empecé a justificarme ella me retó: "No te hagas la profunda boluda, que si te pido, en cinco minutos me das una lista inmensa de los sí y los no de la imagen masculina". Y tiene razón.

Las cosas que sí, definitivamente
. Cardigan
. Los rombos
. Mark Ruffalo
. La camisa escocesa. Si está arremangada, much better
. La bufanda burberry
. El trench
. El pantalón de corderoy, negro o verde preferentemente
. La remera blanca, lisa, clásica, nunca falla
. Dr. Martens
. El sweter escote en V (no así las remeras, que son, al menos "peligrosas". Hay que tener cuidado con los chicos que visten remeras con escote en V)
. Las remeras inteligentes (por favor, nada de remeras con el logo de la marca gigante, un horror)

Las cosas que no, de ninguna manera
. Riñonera (en especial si es portada como morral)
. La franela en la camisa, la frazada en la campera
. El olor fétido a cuellito o pelito transpirado
. Las medias de "toalla"
. Las zapatillas "tenis" estilo Ellese
. El pantalón bultero
. El jean blanco (o cremita, o afín)
. La vincha
. La musculosa (ninguna, no, por favor, jamás)
. La guarda "Pampa"
. El "calzado" Stork Man
. La bambula

Old

Si tu catarsis se translada del alcohol a un cafe vienés en sutton 212.
Estás vieja

Frases que no queremos escuchar I

Estás mas gordita

Frases que no queremos escuchar

Te pareces tanto a mi EX

Autoestima

Lo malo de estar con el autoestima por las nubes y pensar que todo me queda lindo o que soy hermosa etcétera es que no paro de comer en todo el día porque me veo bien. Tengo en el cuerpo una reserva energética que puede mantenerme vivita y culeando hasta el 2050.

¡Run!

Ahora, camina. Da un paso a la vez. Tranquila. Despacio. Mira el horizonte, y no se desespera por alcanzarlo. Antes tenía impulsos. Hablaba de más. Se ofendía rápido. Corría y se tropezaba, se caía, se chocaba con piedras, con obstáculos, se golpeaba, lloraba. Ahora no. Camina. Da un paso. Evalúa posibilidades. Calcula. Elige el camino. Si se equivoca, da algunos pasos hacia atrás. Piensa. Reflexiona. Es medida. Selecciona palabras. Escribe. Lee. Borra. Empieza de nuevo. Tiene paciencia. Tiene miedo. Por momentos quiere correr. Pero sabe que no puede. Puede, en realidad, pero no debe. No así. No, teniendo en cuenta todas las veces que corrió y terminó sin aire, cansada, agotada y con el corazón roto en mil pedazos.

Circulo vicioso

Yo, que soy divina y buena, siempre me enamoro de discapacitados emocionales. Los discapacitados emocionales, al mismo tiempo que me rompen el corazón se enamoran de histéricas y yeguas. Las histéricas y yeguas, además de romperle el corazón a los discapacitados emocionales se enamoran de los chicos buenos, que no les dan bola porque saben que la condición histérica y equina es imborrable. Los chicos buenos que les rompen el corazón a las yeguas histéricas se enamoran de chicas como yo, que les rompemos el corazón porque nos enamoramos de discapacitados emocionales, así sigue el círculo, y se repite, siempre.

Repetición

El lunes empiezo la dieta... por 5ta vez


(El martes la rompo)

Una historia de desamor

Conocés a un pibe que te gusta, un poco. "No sé cómo levantarme a este pibe que me gusta un poco" le decís a tus amigas, y tus amigas que son copadas y la tienen mas clara que vos te ayudan, un poco. Resulta que el pibe te invita a salir. En la cita la pasan bien, o esa es tu impresión. Te lleva a tu casa. No te dio ni un beso, nada de nada. Y vos no sabés. No entendés si tu impresión era errónea, entonces te tirás a la pileta y lo invitás a pasar. No decís "Querés tomar un café", porque eso te parece de gente mayor. Y hoy día la histeria masculina está en boga, se consigue al por mayor, entonces el pibe primero te dice "No sé, mañana tengo turno con el médico temprano". Y vos, que por dentro querés matarlo a trompadas, le decís, despreocupada "Ok, no hay problema", solo eso, no tratás de convencerlo, porque así como la histeria masculina está locamente de moda, vos conocés la histeria femenina y sabés cómo reaccionar ante un caso de estos. Entonces el pibe cae. Entra a tu casa. Cogen. Está bueno. Él está bueno. Vos te sentís buena. El polvo, los polvos, son maravillosos. Y tal vez "maravilloso" es un poco mucho, pero ponele que venías de un par de fiascos, entonces sí, te parece "maravilloso".

Al día siguiente, naturalmente, estás en la nada misma. No sabés si fue un one-night stand o qué. Y por las dudas, porque no sos ninguna boluda, te quedás en el molde. Te ponés ansiosa, y empezás a matar la ansiedad con un alfajor diario que sabés se va a reflejar en tu trasero, pero qué mas da. Esperás. Aparece. Garchan. No sabés. Esperás. Ansiedad. Aparece. Garchan. El ciclo se repite no sé, cinco o seis veces, y lo tenés controlado. Porque si hay algo que sabés es que no podés engancharte con este tipo, porque tiene un prontuario dudoso, porque las dos personas que lo conocen y te conocen te dijeron "No te enganches con este tipo", y vos les estás haciendo caso. Te sale bien. Estás contenta porque podés. Y por ejemplo, alguien, ponele una amiga, empieza a hincharte las pelotas: "¿Pero están saliendo o no?". Vos, canchera, ya le explicaste que no, que no están saliendo, nada mas lejano, que solo garchan, pero *cómo* garchan.

Lo volvés a ver. Y esa vez que volvés a verlo, te das cuenta que pasaste treinta segundos mirándolo fijo, como una boluda, y te agarra miedo. Porque pensás que tal vez estés empezando a engancharte. Te aterrorizás. Te alejás. Te hacés la superada. Él se ríe de las cosas que decís, no sé, puede que le resultes un poco loca (o medio pelotuda), o algo por el estilo. Y pensás "quiero hacerte reir mas", pero no, no se lo decís, porque no podés, porque no da. Y al día siguiente de ese encuentro, o en alguno de los días posteriores, seguís pensando que querés hacerlo reír mas, pero seguís sabiendo que no da. Ensayás un discurso. Se acabó lo que se daba. Le vas a decir que mejor no, que no se sigan viendo, porque estás un cachito enganchada, y sabés que no podés engancharte con él, y que por tu salud mental y la de él (aquí podés inventar que te ponés muy hinchapelotas cuando te gusta alguien) preferís no seguir viéndolo. Y él posiblemente te diga "ok", porque los hombres en general dicen ok y nada mas (o intentan explicar mil cosas que a una no le interesan en lo absoluto). Pero ¡zas!, la siguiente vez que lo ves se vuelve a reír, y vos pensás "no, lo tengo controlado, no pasa nada, no pasa nada, puedo seguir garchando y está todo bien". Y seguís.

El día posterior a cada encuentro te ponés un poquito pelotuda. Estás contenta pero no hablás con nadie. Algunas imágenes de la noche anterior se cruzan en tu cabeza, caprichosas y desordenadas, y vos tal vez sonreís en el colectivo, o en la calle. Y es muy posible que la gente piense que estás mal de la cabeza, pero no te importa, porque estás mal de la cabeza todos los días, no sólo el día posterior al día en que lo viste a él. Después el pelotudismo se te pasa, y te tranquilizás. Sabés, efectivamente, que no estás enganchada, que estás teniendo un comportamiento sano y saludable, que la estás pasando bien y nada mas.

Entonces volvés a verlo. Y aquí aparece ese momento de inflexión. Estás en la cama, y te das cuenta que acabás de hacerle dos chistes de esos que rozan el mal gusto, lo hiriente. Y "mierda" pensás, porque sabés que vos sólo tratás mal a los chicos que te gustan mucho. Estás a cinco segundos de decirle un montón de cosas, de hacer un primer planteo cuando sabés que no tenés ningún derecho de hacer planteos. Lo mirás, estás callada, a punto de cometer el error que ya cometiste muchas veces. Entonces, como si estuvieras soñando despierta, lo ves: le planteás "dónde estamos yendo" y él puede responderte dos cosas. Puede decirte que no quiere mas que esto, o puede decirte que le gustás mucho (significando eso, al menos para las mujeres, un "ok, empecemos algo mas copado"). En cualquiera de los dos casos sabés que tu respuesta va a ser positiva: le vas a decir que sí al "sigamos así", le vas a decir que sí al "empecemos algo mas copado".

Si le das play a la película del "sigamos así", sabés que vas a terminar llorando un montón de noches, comiendo kilos de chocolate, deprimida, mirando tortuosas películas de amor, porque él no te llama y vos estás al horno de enganchada, a punto caramelo, y después te vas a enterar que él anda con otras minas. Y te vas a enojar, aunque no tengas derecho, porque esto era algo sin compromiso. Y puede que te vuelvas un poco obsesiva, que ese enganche con ese pibe se convierta en lo único que te mantiene bien, que estés feliz sólo cuando te llama y triste todo el resto de la semana, y que termine él por darte una patada en el ojete porque "te volviste loca, hija de puta".

En cambio, si le das play a la película del "empecemos algo mas copado", es posible que te sientas en el paraíso, que estés feliz, que sientas que nunca en la vida estuviste tan bien. Van a empezar a salir mas, vas a conocer a sus amigos, él a los tuyos. Van a ir a fiestas, a comer, a pasear. Tus domingos de soltera empedernida no van a ser iguales, porque vas a tener alguien con quien desayunar. Algunas veces en la semana vas a dormir acompañada, te vas a sentir plena. Te vas a enamorar como nunca. Y ahí, cuando estés enamorada como nunca, pueden suceder dos cosas, que son hermosas por igual: el pibe va a venir con un planteo de "necesito mas espacio" o te vas a enterar que te cagó. Y vas a terminar llorando un montón de noches, comiendo kilos de chocolate, deprimida, mirando tortuosas películas de amor, porque él no te llama y vos estás al horno de enganchada, a punto caramelo. Y puede que te vuelvas un poco obsesiva, que ese enamoramiento con ese pibe se convierta en lo único que te mantiene bien, que estés feliz sólo cuando te llama y triste todo el resto de la semana, y que termine él por darte una patada en el ojete por "te volviste loca, hija de puta".

Entonces le vas a dar stop a esas dos horrendas películas, y vas a volver a mirarlo, vas a decir alguna pavada, él se va a reír, vos te vas a preguntar "por qué arruinar esto" y te vas a ahogar en un simple y efectivo "cómo me calentás". Y sabés que al día siguiente te vas a poner un poquito pelotuda, pero sabés que después se te va a pasar. Y vas a estar orgullosa de vos, porque sabés que no estás enganchada, porque sabés que no te podés enganchar.

Holland

Hace unos días me entere que San Nicolás (Papa Noel) es el patrono de las putas, ladrones y marineros en Holanda. Que ignorante fui durante tantos años...
¿Irónico?
Ahora entiendo muchas cosas

-N-

Soy nerd

1990





Me tiraron la data, que en ésta página, podes ver el tema que mas estaba sonando cuando tu madre estaba pariendote y pensando en porque había decidido tenerte.

El mio era Itsy Bitsy Teeny Weeny Yellow Polka Dot Bikini - Bombalurina. (UK)

The impossible cool

Increíbles fotos, miralas AQUÍ

Pure MUSIC


Music